¿Cómo hacer un masaje tántrico?

Si tienes la posibilidad de pasar un rato con masajistas eróticas, debes hacer todo lo posible para recibir un masaje tántrico. Seguro que dentro de poco tiempo se pone de moda y todo el mundo habla de ello, porque es una de las prácticas más en auge y un absoluto placer para el que lo recibe.

Al poner en Google “masaje tántrico” aparecen 483000 resultados. La cifra, elevadísima, nos da una idea de la gran popularidad que han adquirido. ¿Pero qué es realmente? ¿Caricias eróticas en habitaciones con poca luz y decoración oriental comprada en un almacén barato? ¿Ejercicios por reconectar con nosotros mismos? ¿La panacea para el estrés sexual?

Qué es el masaje tántrico

El boom de los masajes tántricos bebe de la moda del sexo tántrico, una manera de hacer el amor que relativiza la importancia de la eyaculación y se centra en los momentos que discurren antes de conseguirla. La idea es sencilla: disfrutar del camino sin tener que fijarse una meta en concreto.

El sexo tántrico empezó a hacerse popular en los 90, a raíz de unas declaraciones de Sting. El excantante de The Police afirmó en una entrevista que podía mantener relaciones sexuales de más de cinco horas con su mujer gracias a esta técnica. Más adelante, otras celebridades mundiales alabaron públicamente las virtudes del tantra y se empezaron a editar libros y a publicar artículos sobre el tema. Ahora, a remolque del éxito del sexo tántrico, los masajes tántricos han empezado a proliferar. ¿Pero cuál sería la diferencia básica entre masaje y sexo tántricos? Es fácil: el servicio de un masaje tántrico -excepto si el masaje es una excusa para esconder alguna forma de prostitución- no incluye en el menú ni penetración ni sexo oral.

Para resolver la confusión tàntrica, nos dirigimos a Guillermo Ferrara, autor de 21 libros sobre sexualidad y espiritualidad. Él nos explica que el tantra, en sus orígenes, parte de las enseñanzas del dios Shiva. “Es una filosofía milenaria hinduista que tiene como objetivo principal llegar a la evolución y la iluminación espirituales de los Homo sapiens “, indica. ¿Cómo lo consigue? “Mediante meditaciones, danzas, rituales, mantras y ejercicios para activar la energía de kundalini . Mucha gente se piensa que el tantra es sólo una forma de practicar sexo sin llegar a eyacular. Pero el concepto resulta mucho más extenso: el tantra quiere crear seres más divertidos, profundos y extremadamente creativos“, continúa Ferrara.

 

Dirigir la energía sexual

El tantra ha cambiado la vida a Hari Dass. Hari descubrió esta filosofía hinduista en un momento bajo: “Acababa de romper con mi pareja, no tenía relaciones sexuales satisfactorias y mi autoestima estaba por lo suelos”. Un amigo lo animó a asistir a un taller de tantra y sexualidad sagrada en Barcelona y, desde entonces, se ha convertido en un enamorado del tantra. Él mismo imparte cursos y talleres en el centro Tantra y Amor Consciente y nos comenta que finalmente ha encontrado su camino. “Gracias al tantra puedes aprender a dirigir tu energía sexual y conocer mejor la energía sexual de las otras personas. Y también puedes curar muchos temas a nivel físico, psicológico y espiritual. El tantra ayuda a cicatrizar las grandes heridas que tenemos relacionadas con el sexo y las relaciones”, subraya.

“El tantra se ha popularizado sobre todo por su aspecto sexual. Y si está muy de moda es porque es muy efectivo y está ayudando a muchas personas.”

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